








Claro que, como de costumbre, Neurus y Pucho a la hora de cometer pillerías manejan distintos intereses. Esto quiere decir que los grandes deben cuidar sus valores y los niños sus chiches playeros (Puchito no perdona)...


¡Así que estén prevenidos! Porque después es tarde para lamentos...


Hijituslogía - Villa Gesell - Mar del Plata