
Pensando en lo anteriormente mencionado, podrían "justificarse" algunas conductas indeseables de "Guti" (así lo llaman cariñosamente), porque Don Gold ha sabido hacer "su negocio" prescindiendo de todo su personal y sobrecargando la tareas domesticas y demás en una sola persona.

A la función de chofer, Gutiérrez es responsable de la cocina, de la limpieza general, se lo ha visto haciendo tareas de jardinería y lo peor: ¡Cuidar al niño Oaky!
Es por ello que "Guti" trata de compensar la balanza y de vez en cuando se toma alguna licencia saboreando los exclusivos habanos de su patrón... (también lo tienta el whisky importado).



Y aquí lo vemos en un momento sumamente placentero, despatarrado en un sillón del living, disfrutando de la ausencia de Don Gold y el "malcriadito", paladeando el exquisito sabor de unos costosísimos habanos. Realmente una imagen ideal para el comercial de alguna tabacalera...


¡Pero sorpresas te da la vida, "Ramoncito"!


¡Con un diablillo como Oaky cerca, no te podés confiar ni de tu propia sombra!
Hasta la próxima.
HIJITUSLOGÍA.